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Ciudad de Nueva York. 1 de Septiembre de 2001
-Jack?
-¿Si?
-¿Puedo hacerte una pregunta personal?
-Adelante.
-¿Porque pediste tu transferencia?
Jack tardó unos momentos en contestar.
-¿Leíste mi expediente?
-Si, claro.
-¿Leíste mi justificación al pedido de transferencia?
-Si. Solo decía: "motivos personales".
-Uhm. Supongo que solo leíste el expediente básico.
-Mi autorización de seguridad es menor que la tuya.
-Tranquilo, Frank. No pedi el traslado porque alguien haya muerto bajo mi mando. - Sonrió Jack- Como todos los problemas de este mundo, los causó una mujer.
-¿Prefieres no hablar de esto?
-Oh, no te preocupes. Son viejas heridas. Verás.. estuve casado con una mujer a la que amaba, pero nuestra relación se fue deteriorando. Tuve una aventura con una compañera de trabajo y me separé de mi mujer. Pero realmente aun la quería, y volví con ella.
-¿Funcionó?
Jack negó con la cabeza.
-No. No ... soy un buen padre ni un buen esposo, Frank. Estoy demasiado dedicado a mi trabajo, a veces.
-Comprendo. Estamos llegando.
Ambos hombres bajaron. El lugar era un viejo deposito de mercadería, a unas cuadras de Evergreen Park, en el corazón de Staten Island. Dos patrulleros esperaban el lugar. El agente Castle se dirigió al que parecía estar a cargo.
-Buenos días. Agente Castle y Bauer, CTU-NYC.
-Buenos días. Soy el Detective Payne, NYC-PD. Esto no entra en su jurisdicción.
-Solo seguimos una pista, detective. -Explicó Bauer- Puede informarme de los hechos?
-Por supuesto. Recibimos información de que este deposito era utilizado con fines ilícitos. Particularmente, estaban usándolo como un deposito de explosivos... una buena cantidad de ellos. Suficiente para volarnos a todos en el aire. No había nadie en la zona cuando llegamos... lo que fue una verdadera suerte. Una bala perdida y todo hubiera estallado en una milla a la redonda.
-¿Que explosivo, realmente?
-ANFO, me dijeron. Una buena cantidad, y de una mezcla bien sofisticada, parecida a la de Oklahoma. Los técnicos del FBI están adentro.
-Veamos, pues.
Los tres hombres entraron en el area.
-Al parecer - continuó Payne- el local está alquilado a nombre de un Guy Fawkes.
Bauer musitó un insulto en voz baja.
-¿Lo conocen? - Preguntó Payne, sorprendido.
-Un momento, por favor, déjeme conversar con mi compañero - pidió Castle. Payne asintió y se fue.
-El maldito se las vino venir. Huyo. Tenemos que capturarlo.
-Estamos en un punto muerto ahora, Jack. Debe haber algo aqui que nos de una indicación acerca de como seguir...
-Tenemos que hablar con Chapelle. Si esto pasa a manos del FBI, la cosa se va poner complicada. -Dejemos al FBI fuera de esto. Nuestro hombre no dejó pistas en esto, después de todo. Hasta que todo se aclare, podemos ir por nuestra cuenta.
-Pero si seguimos la pista desde aquí, los feds también pueden encontrarla y van a llegar al mismo tiempo que nosotros.
-Todavía no, Jack. Nosotros sabemos adonde ir.

